
Ecos visibles: La huella de la gracia
Una fusión artística interconectada: la música es el impulso, la bailarina es el canal que la traduce en movimiento, y los pintores actúan como sismógrafos que registran ese viaje sobre el papel. Aquí no se pinta a la bailarina; se pinta su trayectoria.
Esta performance conceptual se aleja de la representación realista para centrarse en capturar tres elementos: la energía, el rastro (la huella) y el tiempo.
Realizado por el alumnado de la asignatura de Proyectos Artísticos (4.º de ESO) y los departamentos involucrados de Música (Adrián Miranda) y Artes Plásticas (Dioni Moreno).